El problema no es que la ejecución sea compleja.Es que ha pasado a ser tu responsabilidad.
Firmaste para hacer arquitectura. En algún punto de la ejecución, empezaste a hacer algo más:
llamadas que no deberías atender, decisiones que no te corresponden, y explicaciones al cliente por cosas que no dependen de ti.
El problema es que el sistema de ejecución solo funciona si tú estás en medio. Y eso tiene un coste que nunca aparece en el presupuesto:
- Tiempo que dejas de dedicar a nuevos proyectos.
- Energía que se pierde resolviendo problemas evitables.
- Y una relación con el cliente que se tensiona justo en la fase más crítica.